Con el lema “Nosotros podemos, yo puedo” ideado por Organización Mundial de la Salud, OMS, con el fin de poner énfasis en la necesidad de emprender acciones y poner en marcha todo lo que ya sabemos para impulsar la lucha global contra esta enfermedad, se conmemoró el Día Mundial Contra el Cáncer en todo el planeta.

Este mal que cobra más de 12 millones de muertes anuales en el mundo, ha golpeado fuertemente a las familias de nuestra región. En Aysén durante el período 2001-2015, las defunciones por cánceres más prevalentes son en primer lugar Estómago -306 defunciones en este período-, seguido por cáncer al Pulmón con 183 defunciones,  y en tercer lugar Vesícula con 115 defunciones.

Entre los cánceres más prevalentes en las mujeres se encuentran el de Mama, seguido por el de Estómago y Vesícula. En el hombre en tanto, es encabezado por el Cáncer de Estómago, luego en el de Pulmón y Próstata.

La primera causa de muerte en Aysén

Carmen Gloria Cuyul, Encargada del Programa de Prevención de Cáncer en la Seremi de Salud, detalló que Aysén los tumores son la primera causa de muerte desde el año 2010 al 2015, donde ese último año fallecieron 124 personas. Un panorama para nada alentador, si se considera la mortalidad por esta patología se duplicará en la siguiente década.

Otro dato importante que entrega la profesional, es el 2015 se diagnosticaron un total de 187 cánceres, de los cuales 104 fueron detectados en etapas tardías, sin alcance terapéutico. Es por ello  la importancia de la detección temprana, acota la profesional de Salud Pública.

Por su parte Willy Velásquez, Seremi de Salud(s), recordó que si bien el AUGE cubre casi el 80% de los cánceres más frecuentes, donde están incluidos los cánceres cérvico-uterino, el de mama, gástrico, próstata y colorrectal, entre otros, es fundamental la adopción de estilos de vida saludables y el chequeo con los exámenes de medicina preventiva, ya que el 40% de los cánceres son prevenibles.

El origen de los cánceres es multifactorial documentándose a la fecha asociación con factores ambientales, genéticos, demográficos, socioeconómicos y culturales, entre otros. Especial mención tienen factores de riesgo conductuales tales como: tabaquismo, dieta no saludable, actividad física insuficiente y el uso perjudicial de alcohol;  teniendo todos estos en común  ser dependientes de los estilos de vida y, por tanto, potencialmente modificables por las personas.