Intendente Geoconda Navarrete –junto al gobernador Mauricio Quercia y la seremi Alejandra Valdebenito- visitaron al núcleo para saber cómo enfrentaron y le ganaron a la enfermedad. Ejecutivo les agradeció porque “para nosotros son el mejor ejemplo de que se puede trabajar con disciplina la enfermedad y evitar contagios, siguiendo las medidas de precaución, son ustedes”.
Chile Chico.- Una conversación breve pero a la vez sincera sostuvieron el pasado jueves las autoridades de Gobierno –encabezados por la Intendente Geoconda Navarrete, junto al Gobernador Mauricio Quercia y la seremi de Salud Alejandra Valdebenito- junto al trabajador, séptimo y último caso catastrado como positivo de Covid-19 de la región, Carlos Rojas y su familia, para conocer de primera fuente cómo han vivido el proceso de la pandemia, con el cual comenzaron a convivir el 4 de abril pasado.
En una de las primeras intervenciones de la Ejecutivo, Geoconda Navarrete les pidió “disculpas a la familia como gobierno si en algún momento no se recibió de parte de ustedes todo lo que esperaban y, sin afán de justificarlo, decir que aquí estamos todos aprendiendo porque esto es algo nuevo para todos y felizmente en nuestra región podemos contar una historia –hasta el momento- que ha sido positiva en el sentido que tenemos controlado los casos y quiénes lo han tenido lo han podido afrontar bien la enfermedad y ustedes han sido parte de aprendizaje y el día de mañana nos van a poder ayudar con otras familias”, dijo.
Las palabras de la Intendente fueron respondidas por la familia, quienes respondieron en voz de Francis Cruces –mujer de Carlos Rojas- quien le relató que “al principio estábamos muy angustiados por cómo íbamos a enfrentar esto y porque la comunidad estaba preocupada por esta enfermedad desconocida, tenían miedo, por esta sobreinformación que es negativa porque por ejemplo, ayer recién habló un sicólogo de la salud mental; más por nuestra cultura y eso nos jugó en contra. Yo creo que si le hubiese pasado a otra familia quizás hubiese sido más complicado, nosotros somos creyentes y la fe en esta tipo de cosas nos ha ayudado mucho” para luego agregar que a pesar de todo “quiero quedarme con lo positivo, que a pesar de todo mi familia salió fortalecida gracias a nuestras oraciones que fueron escuchadas por lo que creo firmemente que esta es una batalla que todos juntos debemos enfrentar y ganar”.
Acto seguido, la mujer les pidió a las autoridades por “que se haga justicia” en relación a las manifestaciones en su contra y a la filtración de la identidad de su situación sanitaria, agregando que “creo que es una irresponsabilidad, falta de ética, y no solamente nos hizo mal porque hoy todavía la gente nos mira muy asustados, piensan que la enfermedad es como la lepra –y aunque lo fuera- y creo que debieran tratar de informar lo mayor que se pueda”.
En esa misma línea, la esposa le pidió a las autoridades que puedan “fortalecer a las familias e intervenirlas con los niños y en el ámbito sicológico desde un principio, eso sería muy importante porque una persona con buen ánimo, enfrenta de mejor manera la enfermedad. Hay herramientas con las cuales uno puede combatir (la enfermedad)”.
Ante esas palabras, la Intendente les señaló que como Gobierno “en lo que podamos ayudar lo vamos a hacer porque esto no va a terminar mañana –no sabemos cuánto tiempo nos queda- o de aquí a cuándo haya una vacuna y no podemos seguir todos encerrados en nuestras casas con miedo. Tenemos que aprender a convivir con esta nueva normalidad, que significa esto (por vivir con guantes, mascarilla o conversar a más distancia) y eso tenemos que entender que va ser por un buen tiempo más, y quizás testimonios como los de ustedes sirva para que la gente lo vea desde la otra vereda, desde lo que le tocó, y para nosotros son el mejor ejemplo de que se puede trabajar con disciplina la enfermedad y evitar contagios, siguiendo las medidas de precaución, son ustedes hoy en día y va haber un proceso de reparación emocional y en eso, en lo que podamos ayudar, lo vamos a hacer”, advirtió.
Testimonio
Carlos Rojas, esposo y padre de dos hijos, oriundo de Chile Chico, es hasta la fecha el séptimo y último caso positivo por Covid-19 en nuestra región. Su caso se hizo público el 4 de abril, fecha desde la cual ha debido convivir en cuarentena para proteger también a su familia.
Sobre ese proceso, el trabajador explicó que lo más doloroso fue el “ver a mis hijos que se me acercaban, porque son muy cariñosos conmigo y, tener que rechazarlos, que me miren como diciéndome ‘papá, dame un beso o un abrazo’ es fuerte”.
Por último, Carlos Rojas señaló que “yo quiero agradecerle a ustedes, a la señorita Carol Solis (encargada del Servicio de Salud), a nuestros vecinos y al Gobernador porque fueron muy valientes, se pararon ahí cuando muchas veces habían personas que tenían que haber estado por no estuvieron”, dijo; a lo que su esposa complemento que “aquí nos apoyaron muchas personas, gente anónima, vecinos de buen corazón, nuestras familias y muchos otros a quienes nosotros consideramos que son un ejemplo para toda la gente”.
Hoy Carlos Rojas y su familia se encuentran completamente sanos, dados de alta, sin evidenciar síntoma alguno de Covid-19 e intentando reinsertarse como antaño a sus vidas personales y laborales.