El Senado despachó esta jornada el proyecto de Roaming Automático Nacional (RAN), que establece la obligación a las empresas de telecomunicaciones de compartir sus redes para ampliar la conectividad de miles de ciudadanos que hoy habitan en zonas aisladas y/o rurales. De esta manera, dicha iniciativa facilita el acceso a los servicios de voz, mensajería de datos e Internet móvil a los usuarios de unas 3.200 localidades a nivel nacional que hoy cuentan con una precaria conexión.

RAN nació de una moción parlamentaria que el Gobierno acogió como una gran iniciativa para avanzar en la reducción de la brecha digital. En esta línea, durante su tramitación, esta obtuvo un apoyo parlamentario transversal tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados por los beneficios que involucra, ya que democratiza el acceso a la conectividad y mejora la calidad de vida de miles de ciudadanos de nuestro país.

El proyecto de ley fue respaldado de manera unánime en las votaciones de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones del Senado, y tras su aprobación en la Sala, queda en condiciones de ser promulgado. De esa forma, beneficiará a usuarios cuyas empresas proveedoras de servicios no contaban con cobertura en todas las áreas, obteniendo así una mayor cobertura de telefonía móvil.

Este hito para las telecomunicaciones, fue destacado por el seremiTT Fabián Rojas dado que permitirá reducir la brecha digital para zonas que sólo cuentan con un concesionario de servicios de telecomunicaciones, como es el caso de 77 localidades y sectores extremos de Aysén.

“Esta aprobación trae muy buenas noticias para Aysén donde tenemos una gran cantidad de antenas donde existe un solo operador. Antes una persona tenía que tener cuatro chips para circular por la región, porque las antenas de distintas localidades eran de otras compañías. Con el Roaming Automático Nacional va a bastar con una sola empresa porque la compañía donde la persona tiene su plan o prepago, va a poder conectarse a las otras antenas de forma automática, lo cual permitirá mejorar la situación de la conectividad”, explicó.

A su vez se refirió a cómo ésta política pública se complementa con otras impulsadas por el Estado, tales como la Fibra Óptica Austral. En ambos casos, junto con reducir la brecha digital, se otorgará mayores libertades a los usuarios para elegir servicios de telefonía e Internet móvil:  “Esto significa tener más posibilidades de conectarnos y además con la Fibra Óptica Austral terrestre, que se establecerá desde Caleta Tortel a Coyhaique, va a permitir no solo el desarrollo de las telecomunicaciones sino que también entregar velocidad y calidad a la transmisión de datos y a la telefonía, permitiendo el desarrollo de la zona más austral de nuestra región”.

Un reglamento, que será emitido por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, regulará las normas y plazos a que se ajustará el conjunto de condiciones técnicas, económicas, operativas, comerciales y otras que deberán contener los respectivos contratos y las ofertas de facilidades, debiendo estas ofertas estar sujetas a la aprobación de la Subsecretaría de Telecomunicaciones.